*Además fue multado el propietario
Tienen prohibido vender los lotes de Cucursola.
La titular de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Estado de Guanajuato, (PROPAEG), Karina Padilla Ávila, aseguró que esta dependencia determinó la suspensión total del proyecto del fraccionamiento La Cucursola, que daño una gran cantidad de árboles en la Sierra de Guanajuato.
Además, dijo, que el propietario de la zona, fue objeto de una multa, aunque no precisó el monto de la misma, esto al participar en la comparecencia del Eje Guanajuato en Armonía, que se realizó hoy martes en el segundo día de la Glosa del Primer Informe de Gobierno de Libia García celebrado en el Palacio Legislativo.
Luego de que la diputada priísta Ruth Tiscareño Agoitia preguntó que acciones realizó la PROPAEG para frenar este ecocidio en este importante pulmón del municipio de Guanajuato, la servidora pública contestó que llevaron a cabo el procedimiento jurídico administrativo correspondiente.
Se determinó la suspensión total del proyecto desde el 13 de enero de 2023, medida que fue ratificada en la resolución del 28 de noviembre de 2024.
Padilla Ávila manifestó que además fue impuesta una multa por la ejecución de obra sin permiso en sus autorizaciones ambientales.
En la contestación, la funcionaria estatal dijo que en el cumplimiento del dictamen emitido por la dirección general de gestión ambiental de la entonces Secretaría del Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, que encabezó la actual diputada local María Isabel Ortiz Mantilla, con fecha del 12 de agosto de 2024, “el responsable del proyecto deberá realizar ante las autoridades federales SEMARNAT y PROFEPA los trámites de manifestación de impacto ambiental para el proyecto integral”.
Además, el estudio técnico justificativo debido a la presencia de vegetación forestal, conforme a la ley general de desarrollo forestal sustentable y su reglamento.
“Cabe señalar que se presentó un recurso de revisión en contra de la citada resolución, misma que fue confirmada el 20 de febrero del presente año”.
Hay que recordar que este fraccionamiento se construyó en plena sierra de Guanajuato, al hacer un daño al medio ambiente por la inmoderada tala de árboles nativos que hizo que los grupos y activistas ecologistas se manifestaran y rechazaran dicho proyecto.
De igual forma, Ruth Tiscareño Agoitia preguntó que acciones ha realizado la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, “Se turnaron copias del expediente de PAOT en fecha 26 de abril de 2023, terminó.
El pasado mes de febrero, el ex alcalde Alejandro Navarro afirmó que en su administración municipal no otorgaron permisos para la construcción de la Cucursola, que es propiedad del ex diputado federal panista, Sergio Ascencio Barba.
El ex legislador es dueño de la sociedad mercantil Loma de Irapuato S.A. de C.V.
Representantes de grupos ecologistas y protectores del medio ambiente, insistieron que la construcción del fraccionamiento fue ilegal.
En su momento, Gustavo Lozano Guerrero, representante de Acción Colectiva Socioambiental, afirmó que el 30 de septiembre de 2022 el entonces titular de la dirección de medio ambiente municipal, Juan Carlos Delgado Zárate, otorgó un permiso para que el empresario irapuatense pudiera vender 49 lotes (cabañas) habitacionales en la sierra, e inclusive se contaba con una página donde se promovía la comercialización de estos lotes.
Es de mencionar que la Cucursola se edificó sobre terrenos forestales de productividad alta, caracterizados por tener una cobertura de copa de más de 50 por ciento o una altura promedio de los árboles dominantes igual o mayor a 16 metros
“El proyecto necesitaba la autorización de cambio de uso de suelo en áreas forestales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la autorización de impacto de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial del Estado de Guanajuato (SMAOT)”, declaró en su momento el representante ecologista.
También en diciembre de 2022, los habitantes de comunidades cercanas al proyecto, como Santa Rosa de Lima, se manifestaron contra la urbanización de la Sierra, además que con la construcción y comercialización de los lotes, ellos resultarían afectados, tomando en cuenta que los pobladores reciben el suministro de agua de la presa de Peralillo.