*Ante la indiferencia e inacción del SIMAPAG

Alta contaminación en arroyo de la Sierra. Foto: Cortesía Aconteceres
Dicen las personas conocedoras que cuando llueve, se limpian los callejones, calles y barrios, pero en los arroyos y ríos las descargas de drenaje siguen contaminando estos afluentes como ocurre con un riachuelo que se localiza en plena Sierra de Santa Rosa de Lima y en el río Guanajuato.
Una de las funciones del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato, (SIMAPAG), es el saneamiento de los ríos y arroyos de esta demarcación.
Sin embargo, las labores de limpieza brillan por su ausencia, como sí ocurre en el río de Pastita, donde a iniciativa de particulares y protectores del medio ambiente, llevan a cabo labores de manera permanente en la zona para recolectar basura y desechos que son depositados en este afluente por personas inadaptadas.
En el caso del arroyo que está gravemente contaminado por la descarga de drenajes del restaurante Rancho de Enmedio y otras fincas aledañas, no hay ninguna supervisión de las autoridades del sistema operador, quizás por falta de personal.
El daño ambiental es lamentable, porque inclusive hay llantas depositadas en la zona, hay latas de cerveza, troncos talados de árboles, sobre todo, que contaminan el entorno ecológico.
Mientras tanto, los ecocidas, los voraces desarrolladores, seguir adelante con sus proyectos para edificar en áreas naturales, como el dueño de la Cucursola que siguen vendiendo terrenos en manera clandestina, ante la complacencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Río Guanajuato recibe aguas negras. Foto: Eduardo Vilches.
El otro foco de contaminación se localiza en el río Guanajuato, a la altura de la glorieta de Los Mineros, donde se observa una espesa capa de espuma blanca, provocada por los contaminantes que son arrojados en este afluente.
Ojalá y las autoridades del Sistema Operador del Agua de la capital se aplique y pueda hacer la limpieza en la zona, ya que los contaminantes van a caer directamente en la presa de La Purísima, donde se comercia a las personas que visitan este lugar, los pescados en sus diferentes presentaciones.

