*México necesita justicia y paz, no más violencia

El pronunciamiento de la CEM.
La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó que en varias ciudades del país algunas personas hayan aprovechado las movilizaciones con motivo del 8M para agredir y provocar daños a instalaciones civiles y religiosas.
Después de las manifestaciones realizadas en distintas ciudades del país con motivo del Día Internacional de la Mujer, desde el Episcopado Mexicano reiteramos nuestra voluntad de acompañar a las mujeres en México que experimentan cotidianamente el dolor, la violencia y la injusticia, refirieron en un pronunciamiento firmado por el presidente de la CEM y Obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro.
En el pronunciamiento oficial se enfatizó que México necesita justicia y paz, no más violencia.
“Encomendamos a nuestra nación a la intercesión de Santa María de Guadalupe, Madre de todos los mexicanos, para que nos ayude a reconocernos como hermanos y a construir juntos una sociedad donde reine la justicia y la paz”.
Señala que desde el Episcopado Mexicano “reiteramos nuestra voluntad de acompañar a las mujeres en México, que experimentan cotidianamente el dolor, la violencia y la injusticia”.
Las expresiones y movilizaciones del domingo pasado, recuerdan una realidad que no se puede ignorar y que miles de mujeres en el país siguen clamando para que se haga justicia, se les ofrezca seguridad y se respete su dignidad. “Como Iglesia hacemos eco al clamor y nos solidarizamos con quienes han sufrido la violencia”.
Confiaron en que estas manifestaciones contribuyan a hacer visible la urgencia de atender con mayor eficacia las demandas legítimas de tantas mujeres, tanto por las autoridades encargadas de garantizar su seguridad, como de aquellas responsables de la impartición de la justicia.
Sobre los daños hechos el domingo pasado, destacaron el incendio de la puerta del Sagrario Metropolitano, La Compañía, en San Luis Potosí.

“Nos parece grave la violencia manifestada hacia estos lugares de esperanza y paz, pues la violencia nunca será camino hacia la paz”, expresaron en el comunicado.
Finalmente el Episcopado Mexicano se pronunció porque el dolor que padecen las mujeres “no nos enfrente sino que nos impulse a buscar caminos de justicia, diálogo, encuentro y fraternidad”.

