*“Guanajuato es una ciudad con una historia extraordinaria, pero su verdadera riqueza está en la gente”, expresó en el mensaje que leyó su hijo
*La gobernadora del estado entregó las distinciones en el teatro Juárez

Merecido homenaje a Ignacio Rosas.
El músico, maestro y promotor del canto litúrgico, Juan Ignacio Rosas Díaz, recibió el reconocimiento de Guanajuatense Distinguido 2026, en el majestuoso teatro Juárez de la capital del Estado.
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo encabezó la ceremonia de entrega de las preseas en donde también felicitó a Ana Elizabeth Reyes Rodríguez, dedicada al servicio social, “es una mujer cuya historia es ejemplo de empatía activa y compromiso profundo.
De igual forma hizo lo propio con J. Luz Velázquez Hernández, el conocido “Cachorro”, quien ha dedicado más de medio siglo a la formación deportiva y humana de generaciones de jóvenes a través del boxeo.
En sesión solemne del Ayuntamiento local, celebrada en el Teatro Juárez, fue otorgado el reconocimiento de Guanajuatense Distinguido a Julián Espinoza Castillo post mortem a la familia del Capitán I y Director de la banda del Estado, Julián Espinoza Castillo.
Su nieta, Malena Villagómez Espinoza refirió “este homenaje representa para nuestra familia un profundo orgullo y una valiosa muestra de que su música, su enseñanza, su ejemplo, siguen vivos en la memoria cultural de Guanajuato”.
Libia García reconoció a Juan Ignacio Rosas Díaz, y dijo “gracias por recordarnos que la música también es memoria, identidad y comunidad; que cantar juntos es una forma de permanecer unidos”.
El hijo de Ignacio Rosas Díaz dio lectura al mensaje en la ceremonia y dijo “recibo este nombramiento de guanajuatense distinguido con profunda emoción y una enorme gratitud, lo recibo con humildad porque se que este honor no me pertenece solo a mí, sino a todas las personas que han caminado conmigo a lo largo de tantos años de servicio a nuestra ciudad”.
“Mi vida ha estado unida a la música, fue primero herencia de mi familia, luego vocación y finalmente se convirtió en una forma de servir a Dios y a mi comunidad. Si algo he aprendido en más de cinco décadas de mi vida musical es que la música no es solamente sonido, es memoria, es identidad y es un lenguaje que une a las generaciones”, continuó el hijo del homenajeado.
Dijo que es precisamente en el templo del Oratorio de San Felipe Neri en donde la tradición de la Semana Santa se vive con una intensidad y una devoción que forma parte esencial del alma de Guanajuato.

Toda una tradición el Coro del templo de la Compañía.
De igual forma señaló que en ese lugar, junto al coro de niños nazarenos “he tenido la dicha de pasar y ver pasar a cientos de niñas y niños que con su voz han mantenido viva una herencia que se remonta a siglos atrás; ese es el sentido de la tradición, algo que viven las personas y que se transmite con amor”.
Dio un agradecimiento a quienes fueron sus maestros, “especialmente a mi padre, de quien heredé no solo conocimientos musicales”, dijo con voz entrecortada el hijo del homenajeado, al momento de recibir aplausos del público presente.
Agregó que fue un ejemplo de disciplina, entrega y respeto por el arte y por la fe, “todo lo que soy se lo debo en gran medida a su enseñanza y agradezco también a cada participante del coro que ha confiado en mi y a las familias que año con año permiten que sus hijos participen, a las comunidades parroquiales, a mis alumnos en las escuelas donde tuve el honor de enseñar y a todas las personas que me han acompañado en este camino”.
Este reconocimiento representa un compromiso para seguir sirviendo mientras tanta salud y fuerzas para hacerlo, porque preservar nuestras tradiciones, nuestra música y nuestra identidad, no es tarea de una sola persona, es responsabilidad compartida.
Guanajuato es una ciudad con una historia extraordinaria, pero su verdadera riqueza está en la gente en quienes enseñan, cuidan y transmiten valores y trabajan todos los días para que nuestras costumbres no desaparezcan”, finalizó el mensaje del homenajeado.
