*El lunes la gobernadora acudirá para convivir con el pueblo y disfrutar del espectáculo

La fiesta de la Cueva se aproxima.
El próximo lunes siete de julio y el jueves 31 del presente mes se realizarán en la ciudad de Guanajuato las tradicionales festividades de la apertura de las compuertas de la presa de la Olla y el día de campo con el cual se llenarán los cerros del Hormiguero, La Bufa y Los Picachos para conmemorar a San Ignacio de Loyola.
A falta que de manera oficial la Secretaría de Educación de Guanajuato informe la suspensión de las clases, actividades académicas y administrativas en los planteles educativos del nivel básico para el próximo lunes, todo está listo para que se viva un año más este espectáculo en la presa de la Olla.
Cada año asisten cientos de santafesinos para presenciar la imponente cascada de agua que sale de este embalse de ornato, con el cual se da por finalizadas las Fiestas de San Juan y Presa de la Olla.
Este año será el primero al que acudirá la gobernadora Libia García Muñoz Ledo para presidir el acto en el cual dará la orden para que sean abiertas las compuertas de la presa de la Olla, en una tradición arraigada de los cuevanenses.
Está programado que a la una de la tarde se realice este espectáculo al momento en que la Banda del Estado de Guanajuato toque el famoso Vals Sobre las Olas, del compositor Juventino Rosas.
Por otra parte, el próximo 31 de julio se llevará a cabo la romería para festejar a San Ignacio de Loyola en el cerro de La Bufa, en cuya cueva se encuentra la imagen del Patrono de la ciudad de Guanajuato.
Ahí se celebrará la misa al mediodía a la que asiste el rector de la Basílica de Guanajuato, Jesús Ortiz Ayala, acompañado por los feligreses.
La Comisión Municipal del Deporte de Guanajuato anunció por su parte la realización de una competencia atlética para el 31 de julio.
Previamente se darán a conocer las actividades para el día de la Cueva, aunque se puede adelantar que, como se ha hecho en años anteriores, para el 30 de julio subirán los jinetes en sus caballos a los emblemáticos cerros, para evitar alguna contingencia al día siguiente cuando acuden miles de personas a disfrutar del día de asueto.

