*En el Foro “Voces de la Ciencia” analizan sus efectos y plantean soluciones desde la ingeniería, la nutrición, la economía y la biotecnología

Importante foro “Voces de la Ciencia”.
León, Gto., 29 de junio de 2026.- El cambio climático representa uno de los mayores desafíos para la humanidad, y sus efectos trascienden el ámbito ambiental al impactar la salud, la economía, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y el desarrollo social.
Bajo esta premisa se llevó a cabo el Décimo Foro “Voces de la Ciencia”, organizado por la Universidad de Guanajuato (UG), Campus León, con el tema “Los efectos del cambio climático en México”.
Durante el foro se destacó que comprender la crisis climática requiere un enfoque interdisciplinario en el que la ciencia dialogue con la sociedad y genere conocimiento útil para la toma de decisiones, el diseño de políticas públicas y la formación de una ciudadanía más consciente.
En el panel participaron Martín Picón Núñez, Rector del Campus Guanajuato de la UG y profesor investigador de la División de Ciencias Naturales y Exactas; Alma Hortensia Serafín Muñoz, profesora investigadora de la División de Ingenierías, quien fungió como moderadora.
Por parte del Campus León, estuvo Rebeca Monroy Torres, profesora investigadora de la División de Ciencias de la Salud; Erika Carcaño Valencia, profesora investigadora de la División de Ciencias Sociales y Humanidades; y Edgar Vázquez Núñez, de la División de Ciencias e Ingenierías.
Desde la perspectiva de la ingeniería, Martín Picón Núñez explicó que el sector industrial mexicano posee un enorme potencial para disminuir su consumo energético mediante tecnologías de eficiencia y recuperación de calor. Señaló que cerca del 40 % de la energía utilizada en México se desperdicia, situación que incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero y limita la competitividad del país.
Asimismo, advirtió sobre la creciente presión sobre los recursos hídricos al señalar que, en diversas regiones, los acuíferos han sufrido un abatimiento considerable debido a la sobreexplotación y las sequías prolongadas, fenómeno que compromete tanto la actividad industrial como el abastecimiento para la población.
Por su parte, Rebeca Monroy Torres abordó la relación entre cambio climático, alimentación y salud pública, subrayando que niñas, niños y adolescentes constituyen uno de los sectores más vulnerables frente al aumento de las temperaturas y a la transformación de los sistemas alimentarios.
Explicó que el consumo creciente de alimentos ultra procesados no solo repercute en enfermedades crónicas, sino que también implica una elevada huella ambiental debido al uso intensivo de agua, energía y plásticos. En este contexto, destacó la importancia del enfoque de “Una Salud” (One Health), que reconoce la estrecha interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental.
Desde la economía ecológica, Erika Carcaño Valencia reflexionó sobre la necesidad de replantear los actuales modelos de desarrollo económico, al considerar que la crisis climática responde también a formas de producción y consumo que rebasan los límites ecológicos del planeta.
Carcaño Valencia enfatizó que México ya experimenta consecuencias sociales del cambio climático, como la migración ambiental, el estrés hídrico y la pérdida de sistemas tradicionales de producción agrícola. Asimismo, reconoció el papel fundamental de los pueblos originarios en la conservación de la biodiversidad y la restauración de ecosistemas, al resguardar conocimientos que hoy resultan indispensables para enfrentar los desafíos ambientales.
En tanto, Edgar Vázquez Núñez presentó las aportaciones de la biotecnología ambiental y la economía circular como herramientas para reducir el impacto de las actividades productivas. Explicó proyectos orientados al aprovechamiento de residuos de la industria tequilera mediante su transformación en materiales con alto valor agregado, que permiten mejorar la calidad del suelo, disminuir el uso de fertilizantes químicos y favorecer la captura de carbono.
El investigador destacó que el medio ambiente no puede entenderse como un tema aislado, sino como el eje transversal que articula todas las actividades humanas, por lo que las soluciones requieren la colaboración entre diversas disciplinas científicas.
Las y los especialistas coincidieron en que la ciencia debe orientarse hacia la generación de soluciones que respondan a las necesidades sociales, fortalezcan la resiliencia de las comunidades y promuevan un desarrollo sustentable basado en evidencia.
El foro reafirmó el compromiso de la Universidad de Guanajuato con la divulgación científica como una herramienta para acercar el conocimiento a la sociedad, fomentar el pensamiento crítico y promover el diálogo entre la academia y la ciudadanía sobre los grandes desafíos contemporáneos.

