*A propuesta de la Bancada de Acción Nacional en el Congreso de Guanajuato
*Ana María Esquivel cuestiona el tiempo que una mujer debe esperar para tener justicia

Magistrados deberán atender el exhorto.
A propuesta de la Bancada de Acción Nacional, el Congreso del Estado envió un exhortó al Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato para que, agilice la atención de los casos de violencia política contra las mujeres.
Lo anterior se dio en la pasada sesión ordinaria del Congreso Local. Refiere que este el exhorto se debe atender en el ámbito de su autonomía constitucional y con pleno respeto a su independencia jurisdiccional, a fin de que fortalezca las medidas necesarias para garantizar que los asuntos relacionados con violencia política contra las mujeres en razón de género sean tramitados y resueltos con celeridad, exhaustividad, perspectiva de género y debida diligencia reforzada, mediante una valoración integral y contextual de los hechos y elementos probatorios que jurídicamente corresponda analizar, a fin de asegurar una tutela judicial efectiva y no revictimizante, así como una protección integral de las mujeres.
Al presentar el dictamen, la diputada panista, Ana María Esquivel Arrona cuestionó el tiempo que una mujer debe esperar para encontrar justicia y el momento en que se comenzó a aceptar que una resolución pueda llegar demasiado tarde o que una decisión pueda considerarse suficiente cuando todavía quedan hechos y pruebas relevantes sin examinar.
Subrayó que hay algo inaceptable en la espera de quien busca justicia, en los días que transcurren sin una respuesta, en la incertidumbre que acompaña a una denuncia y en la posibilidad de que, cuando finalmente llegue una resolución, el daño ya haya dejado consecuencias irreparables.
Esquivel Arrona refirió que de cada expediente por violencia política y razón de género hay una mujer que decidió participar en la vida pública, expresar sus convicciones y ejercer derechos que durante generaciones les fueron negados a tantas otras, por lo que ninguna mujer debería tener que elegir entre defender sus derechos y soportar la violencia mientras espera que las instituciones actúen.
Manifestó que el dictamen exige justicia y profundidad, ya que la violencia política contra las mujeres no se presenta en un solo acto, sino que se construye mediante agresiones reiteradas, descalificaciones, hostigamiento o expresiones que, vistas aisladamente, pueden parecer menores, pero que, examinadas en su conjunto, revelan una realidad mucho más grave.
Finalmente, la congresista enfatizó que ninguna mujer debería verse obligada a comenzar nuevamente su búsqueda de justicia por una valoración incompleta de su denuncia ni enfrentar la incertidumbre de una resolución que llega cuando el daño ya ha producido consecuencias difíciles de reparar.

