*Es alto el riesgo de personas que cruzan la vía de comunicación federal

No hay vigilancia de la Guardia Nacional.
Diariamente y sobre todo los fines de semana, es alto el riesgo que tienen visitantes que son dejados por Sprinters y camionetas de turismo que los trasladan al poblado de Valenciana para visitar el museo que se encuentra en la zona y que después tienen que cruzar la carretera federal para consumir alimentos en el restaurante que se encuentra cerca del museo.
Hace falta que haya una patrulla de la Guardia Nacional para que apoye a los turistas que llegar a este lugar, porque podrían ser atropellados ante la alta afluencia vehicular que arriba a la capital del estado o sale rumbo a Dolores Hidalgo.
Principalmente en temporada vacacional y los fines de semana es cuando se incrementa la afluencia turística en Valenciana.
Y es que hay una gran cantidad de transportes turísticos que llevan a los visitantes al templo de Valenciana, pero aprovechan los prestadores de servicios para obligar a los paseantes para que acudan a los negocios establecidos metros antes de llegar al templo, que son propiedad de la familia Navarro-Smith.
Y es que los guías reciben una buena “comisión” por llevar a los turistas a consumir en estos establecimientos.
Las unidades donde transportan a los turistas son estacionadas a los lados de la cinta asfáltica y obligan a algunos visitantes a cruzar la carretera con el riesgo de sufrir algún accidente.
Por ello, hace falta que no solamente sea colocado un operativo municipal para revisar la documentación de los motociclistas, exactamente en el acceso al Macro Centro Deportivo II, sino también urge que se instale una patrulla o módulo de vigilancia por parte de la Guardia Nacional, porque es jurisdicción federal y compete a ellos apoyar a los visitantes y a los ciudadanos de la capital.

