*Ninguna autoridad se preocupa por limpiarla

Deplorables condiciones de la presa de Esperanza. Foto: Cortesía
A raíz de las constantes lluvias registradas aquí en territorio capitalino, ha ocasionado que arrastre lodo, basura y troncos, a la presa de La Esperanza, que aún no recupera su nivel. Ninguna autoridad se ha preocupado por limpiar el embalse hasta el momento.
Pero no solamente se tiene ese problema en este vaso de captación, también la cortina está deteriorada. El camino por el que pasan vehículos ha provocado que haya baches, también se tiene grafiteada una placa que está colocada en este lugar.
Y para rematar, a pesar de que las autoridades municipales aseguran que son protectores del medio ambiente, en las inmediaciones de la presa se encuentra un desarrollo de vivienda.
Es indudable que la Presa de La Esperanza muestra un serio deterioro, producto del vandalismo, ante la falta de vigilancia en la zona.
Las lluvias que han caído en las últimas tres semanas en este municipio, provocaron que el agua arrastrara gran cantidad de basura y sedimento a este vaso de captación del cual se surte el vital líquido a un sector de los cuevanenses.

Nadie se preocupa por sanear el líquido.
Cerca de la cortina se observan envases de plástico, toda clase de desechos y enormes troncos y el agua turbia.
La cortina de La Esperanza actualmente luce destrozada por actos del vandalismo, el paso de vehículos pesados como camionetas Pick-Up, que han causado enormes baches, el robo de canteras, el grafiti que aparece en un letrero colocado hace muchos años por la Comisión Nacional del Agua, (CONAGUA), la presencia de latas de cerveza, botellas de alcohol y desechos humanos en la zona del vertedero.

El vandalismo en la cortina de la presa.
El Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG), es quien se encarga de dar el suministro a los habitantes de esta ciudad.
A pesar de que la nueva Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) la dirige un guanajuatense, Jorge Lara Lona quien fue servidor público de CONAGUA, del propio SIMAPAG, del organismo de agua de Irapuato, entre otros cargos, no le preocupa las condiciones del embalse y ha pasado completamente desapercibido.

Los vehículos dañan la cortina.
El año pasado, en la administración municipal anterior, el entonces presidente del consejo de administración del SIMAPAG, Héctor Morales Ramírez, dijo que estaban organizando festejos por los 130 años de la inauguración de La Esperanza, pero no mencionó nada del saneamiento del lugar.
Por lo pronto habrá que esperar quién rescatara, dará mantenimiento y descontaminará ese embalse, que además se está viendo doblemente afectado por la construcción de desarrollos habitacionales a unos cuantos metros de la cortina.

