*No hay control por parte de las autoridades municipales

Poco a poco acaban con la Sierra.
Vehículos como las motocicletas y los llamados Razers o todo terreno, están destrozando la flora y fauna en la Sierra de Santa Rosa de Lima, municipio de Guanajuato.
Una andanada de críticas hacia las autoridades municipales se ha registrado los últimos días en diferentes páginas como, por ejemplo, Tlacuatzín Rescue, quien fijó su postura respecto a la organización de diferentes eventos que han ocasionado daño al ecosistema de la localidad.
La movilización de vehículos conocidos como “todo terreno” que, desde hace varias semanas, quizás meses, están circulando por diversas áreas de la Sierra de Guanajuato. Además, hay reportes que este tipo de vehículos acuden a las inmediaciones del cerro de La Bufa y a la comunidad de Calderones.
Una cibernauta compartió una imagen donde un Cacomixtle falleció tras ser atropellado en la zona del cerro del Hormiguero. “Es muy lamentable que en una ciudad tan llena de espacios naturales y con especies tan importantes para la biodiversidad haya tan poco cuidado y falta de consciencia sobre su preservación”, mencionó el usuario que compartió la fotografía.

La postura
Lo hemos dicho una y mil veces, y toda la ciudadanía ha sido testigo de ello en las últimas semanas: Guanajuato se está deteriorando cada día más. Y ya no hablamos solamente de la ciudad; esta administración municipal también está acabando con nuestra flora, nuestra fauna y nuestras áreas verdes, comunicó en sus redes sociales Tlacuatzín Rescue.
Continuó “siguen autorizándose eventos con pirotecnia, sigue la contaminación, siguen las afectaciones a los animales y persisten graves omisiones en materia de protección animal y ambiental. Vemos daños constantes no solo dentro de la mancha urbana, sino también en áreas naturales, zonas verdes y espacios que deberían ser protegidos.
Es indignante observar cómo se permiten actividades que destruyen vegetación, alteran ecosistemas y ponen en riesgo a la fauna silvestre, justo en temporada de lluvias, cuando hay tortugas, serpientes y muchas otras especies en plena actividad. Pareciera que nada de eso importa.
La basura acumulada en la Presa de la Olla, la contaminación evidente y el sufrimiento de la fauna que habita en ese entorno están a la vista de todos. Y ahora también vemos flora destruida: garambullos, huizaches y otras especies afectadas por eventos autorizados por el propio municipio.
Mientras se siguen otorgando permisos sin una verdadera evaluación ambiental y se privilegian intereses económicos o políticos, la naturaleza de Guanajuato continúa perdiéndose. Y mientras la alcaldesa aparece en fotografías y actos públicos, la ciudad y su patrimonio natural se deterioran frente a nuestros ojos.
La pregunta es simple: ¿hasta cuándo vamos a permitir que se destruya la poca naturaleza que aún nos queda?, terminó la publicación de esta agrupación.

